Despertares

Abro los ojos. No sé dónde estoy. ¿Dónde vas a estar, hija mía? en tu cama.

Está mal decirlo pero aunque me encanta dormir contigo, me encanta despertarme sola. Me desperezo y estiro tooodo lo que puedo. Un momento, un momento… ¿me ha picado un mosquito mutante y por eso no puedo abrir los ojos?¿Qué es esta terrible bestia que se apodera de mí?. Déjate de excusas, perezosa.

Vale, hay que levantarse. Qué sensación más rara tengo. Habré soñado alguna locura (qué raro). Habré vuelto a asesinar a alguno de mis amigos o habré tenido un sueño erótico con la persona menos esperada. Si conociese a alguien capaz de analizar las manifestaciones de mi subconsciente, hablaría seriamente de lo que pasa en mi cabeza cuando no puedo controlar mis pensamientos. A lo mejor un día me convierto en una psicópata o algo así. En fin, arriba.

Me encantaría que estuviese bien visto por la sociedad (y sobre todo por el colectivo médico) desayunar un litro de café. Me pregunto si hay algún olor, algún sabor que haga feliz a tantas personas como el del café por la mañana. Ahora que lo pienso, es equiparable a otros olores (ahora prohibidos) así que tengo que cambiar de pensamiento, pero ya.

Me siento con mi taza XXL. ¿A qué hora me acosté ayer? Sigo sin entender por qué mis recuerdos previos a dormir no existen. Nunca me acuerdo de nada. ¿En qué pensé antes de quedarme frita? ¿Leí? ¿Miré el móvil? Mis recuerdos de anoche acaban al llegar a casa y ponerme el pijama.

Anda mira, el espejo. Joder, qué careto. Cuando me despierto soy monstruosa. Todo un portento: amnésica, con los párpados hinchados como si alguien me hubiese pegado, y el cuerpo incapaz de moverse con soltura a pesar de que mi cerebro funciona con más fluidez que, en unas dos horas.

Vale. Demasiados pensamientos. Después de este momento tan íntimo entre mis pensamientos y yo, voy a empezar el día como una persona normal.

– Buenos días- digo.

España, año 2015.

La Típica Chica pierde su tiempo en un trabajo precario en el que tiene que parecer tonta. Le gusta el cine, las series, leer, salir con los amigos y la comida basura, aunque entre semana intenta comer de una manera saludable. Está enganchada al móvil, al portátil, a la tablet. A la Típica Chica le gusta verse bien, “normal”. Cuida su cuerpo, su pelo, y se maquilla. Va de compras con sus amigas.

En apariencia, La Chica Típica es como todas. Pero en el fondo ella cree que es diferente. No entiende muchas cosas, le enfadan otras tantas; y siente la necesidad de expresarlo. Entonces, como buena típica chica, abre un blog.

¿Qué piensa una Típica Chica que cree que es distinta a las demás?